PAKO
Nunca ha sido andarín ni montañero. No anda sobrado de fuelle ni de pelo, pero si de piernas e ilusión. Ávido de colores y paisaje se mide con los que van delante y, al final, se reconoce haciendo frente común con los de atrás.
“Catacaldos” de nacimiento, participa y se involucra en todo lo que puede dentro del grupo. Guarda y comparte recuerdos a través de su cámara de fotos, escribe alguna crónica que otra, anima en las subidas (cuando puede hablar) y trata de entender y disfrutar a todos lo demás componentes del grupo, consciente de la suerte que ha tenido y de la importancia que esta actividad tiene en su vida.
No suelen faltar ni él, ni su botella de vino y su petaca de reconfortante ron.


   
   
     
  Volver a "quienes somos"